Ciertamente, denota ánimo antojadizo antes que elegancia el hecho de que tras casi un año sin publicar nada (otras bitácoras y menesteres más graves tienen la culpa) me decida por fin a volver al ruedo con una relación de discos que merecen ser catalogados como tesoros perdidos por haber entrado en el limbo de los inhallables. Quizá no constituyan hitos culturales ni obras maestras, pero estaréis de acuerdo conmigo en que la circunstancia que los hace renuentes a la curiosidad del melómano les otorga al mismo tiempo un carácter especial, casi onírico, similar al que pueda transmitir el rastro borroso de una ciudad desaparecida, pues en ambos casos se trata de un descubrimiento frustrado. En consecuencia, interprétese no como descaro sino como un gesto de confianza esta llamada de atención que pretende convertir a mis lectores ocasionales en improvisados colaboradores; una camaradería que, al margen del éxito o fracaso al que pueda dar lugar, quiero agradecer bien claro de antemano. No faltará quien me objete que podría procurarme reediciones de estos álbumes o, en su defecto, buscarlos en los mercados de coleccionistas repletos de tentaciones; sin embargo, debo objetar que con la pasta que me he gastado en música antes de la revolución del p2p y las descargas directas, creo haber satisfecho de por vida el ansia de saqueo que ha caracterizado a la industria discográfica durante décadas. Queda dicho.

Dave Burns - Warming Up! (1964)

David J - Etiquette Of Violence (1983)

Don Byas - Round About Midnight (1962)

George Braith - Soul Stream (1964)

Jessie Hill - Naturally (1971)

Julius Wechter Quartet - Linear Sketches (1956)

Lem Winchester - Another Opus (1960)

Nathan Davis - Makatuka (1970)

Staffan Abeleen Quintet - Persepolis (1964)

The Kenny Clarke-Francy Boland Big Band - Off Limits (1971)

The Makers Of The Dead Travel Fast - The Vessels (1981)



